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4 de junio de 2026

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Ley 40 Horas en Chile: Datos Reales, Desafíos del Código del Trabajo y el Rol de la Tecnología

4 de junio de 2026

El reloj no se detiene: ¿Tu empresa controla la jornada o la jornada controla a tu equipo?

Abril de 2026 marcó un hito ineludible y desafiante en el mundo laboral chileno: la reducción obligatoria de la jornada ordinaria a un máximo de 42 horas semanales. Sin embargo, para muchas empresas, este avance legal se ha traducido en un complejo rompecabezas administrativo, estrés crónico en los equipos de RR. HH. y el colapso de planillas manuales.

Lidiar con la firma masiva de anexos de contrato, la reestructuración de turnos y los nuevos dictámenes de la Dirección del Trabajo (DT) genera una carga operativa altísima. Peor aún, los datos del mercado laboral muestran que la falta de anticipación y digitalización está costando dinero real a las organizaciones, mermando su productividad.

Para los líderes de Personas, el enfoque moderno exige ir más allá del cumplimiento básico. Aquí analizamos qué está pasando realmente en el mercado con la normativa vigente y cómo la digitalización transforma este desafío en una oportunidad estratégica.

La adaptación reactiva: El costo oculto de esperar al último minuto

Los análisis recientes del mercado muestran un patrón de comportamiento riesgoso: las empresas tienden a ajustar sus procesos solo cuando la ley las obliga, generando cuellos de botella administrativos.

En marzo de 2026, apenas un 9% de los contratos se había adelantado al límite de 42 horas. Sin embargo, al llegar abril, esa cifra saltó abruptamente al 40%. Este «efecto embudo» provoca caos en la gestión de turnos y un aumento considerable en los errores de cálculo de remuneraciones a fin de mes.

Ajustar masivamente los horarios y parámetros de forma manual consume semanas de trabajo productivo. Hoy, las áreas de RR. HH. más eficientes están delegando esta carga en ecosistemas de gestión de personas que permiten actualizar jornadas y normativas de asistencia de forma automatizada y certificada.

El peligro financiero: Horas extras por las nubes

Uno de los datos más alarmantes de la transición hacia las 40 horas es el aumento sostenido en el pago de horas extraordinarias. Al reducir la jornada contractual sin optimizar los procesos operativos, el trabajo efectivo no disminuye: simplemente se encarece.

Las estadísticas revelan que la incidencia de horas extra superó el 24% tras los primeros recortes horarios. Además, la intensidad de estas horas sigue subiendo de manera estructural, superando las 13 horas mensuales promedio por trabajador afectado.

Para mitigar esto, la clave está en los datos. Contar con sistemas que emitan alertas preventivas antes de que un colaborador incurra en sobretiempo no planificado permite a los líderes tomar decisiones operativas al instante, protegiendo los márgenes de la empresa.

El nuevo estándar de fiscalización: El impacto de la Resolución Exenta N° 38

La reducción de la jornada no viene sola; trae consigo un cambio radical en la forma en que se debe medir el tiempo. En este escenario, la Resolución Exenta N° 38 de la Dirección del Trabajo se posiciona como una pieza clave que todo líder de RR. HH. debe dominar.

Esta resolución actualiza y endurece las exigencias técnicas y operativas para los Sistemas Electrónicos de Registro de Asistencia y Control de Jornada. Ya no basta con tener una máquina en la entrada; la DT exige:

  • Trazabilidad absoluta: Los registros no pueden ser alterados ni manipulados manualmente sin dejar una huella de auditoría clara.
  • Geolocalización y biometría certificada: Validaciones de identidad robustas que protejan tanto al empleador como al trabajador.
  • Acceso directo para fiscalizadores: La información debe estar estructurada y disponible en tiempo real para las autoridades.

Ignorar los parámetros de la Resolución Exenta 38 convierte a cualquier reloj control obsoleto o planilla de Excel en un pasivo legal inminente. La fiscalización actual es digital, y las empresas que no operen con plataformas 100% certificadas bajo esta normativa se exponen a multas severas e invalidación de sus registros.

Artículo 22: El fin de la «zona gris» y el miedo al control

Alineado con lo anterior, la normativa restringió severamente el inciso segundo del Artículo 22 del Código del Trabajo, limitándolo estrictamente a la alta gerencia o a personas que operan sin fiscalización superior inmediata. La DT ha sido enfática: la exclusión de jornada es la excepción, no la regla.

A pesar de las advertencias, la proporción de contratos exentos sigue peligrosamente congelada cerca del 14% a nivel nacional. Muchas organizaciones temen perder flexibilidad operativa o creen erróneamente que implementar un control de asistencia formal será burocrático.

Sin embargo, el mercado tecnológico ofrece hoy soluciones que cumplen a cabalidad con la Resolución Exenta 38, volviendo el marcaje un proceso invisible y amigable, brindando cumplimiento legal total sin sacrificar la agilidad operativa de los equipos en terreno.

Conclusión: La tecnología como tu mejor escudo legal

El segundo gran hito de la Ley 40 Horas ya es una realidad operativa. Adaptarse a esta normativa no se trata solo de firmar un anexo de contrato, sino de alinear la infraestructura tecnológica de la empresa con las nuevas exigencias de la Dirección del Trabajo.

Mantener sistemas manuales o desconectados equivale a operar a ciegas. La gestión integral, transparente y certificada del tiempo es el único camino para garantizar la sostenibilidad del negocio y posicionar a RR. HH. como el área estratégica que lidera la modernización corporativa.

Autor/a: Bianca Manzini
Especialista en comunicaciones

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