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19 de febrero de 2026

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Cómo RR.HH. puede reconstruir su reputación y recuperar la confianza

19 de febrero de 2026

Hay una paradoja que persiste en muchas organizaciones: el departamento responsable de cuidar a las personas es, con frecuencia, el menos querido por ellas. Recursos Humanos lleva años cargando con una reputación que no siempre refleja lo que hace, pero que sí refleja cómo se percibe lo que hace. Y esa brecha, más que un problema de imagen, es un problema estratégico.

Los datos no dejan mucho margen para la interpretación. Según una encuesta de Crucial Learning y ackLabs realizada a 1.000 empleados en España, el 75 % no confía en que su responsable de RR.HH. se preocupe por sus necesidades. Solo el 9 % cree que ese profesional los defendería si fuera necesario. Y casi la mitad, el 47 %, no se siente seguro confiando en RR.HH. ni buscando su ayuda. Aunque el estudio fue realizado en el contexto europeo, la realidad latinoamericana no dista mucho: la Encuesta de Confianza 2024 de PwC —que incluye datos de Colombia, Chile, México y otros países de la región— reveló que mientras el 86 % de los ejecutivos cree que sus empleados confían en la empresa, solo el 67 % de los trabajadores lo confirma. Una brecha de 18 puntos que, lejos de reducirse, sigue creciendo año tras año.

A esto se suman las críticas externas, que son igual de conocidas: que RR.HH. no es suficientemente estratégico, que carece de visión de negocio, que va por detrás de la tecnología. Se puede debatir la validez de cada una de estas críticas —y hay razones para hacerlo—, pero lo que no se puede ignorar es su efecto acumulado sobre la credibilidad de la función.

Si RR.HH. quiere tener impacto real, necesita algo más que buenas intenciones. Necesita una renovación profunda de cómo se comunica, cómo construye relaciones y cómo cuenta su propia historia.

El primer paso: entender con quién se está hablando

No existe un solo empleado, ni una sola organización. Recursos Humanos opera en entornos complejos, con audiencias distintas, culturas departamentales diversas y expectativas que varían según el nivel jerárquico, la función o la generación. Un enfoque único de comunicación no funciona en este contexto.

Un ejemplo ilustra bien este punto: en una institución de educación superior europea, el equipo de RR.HH. decidió no implementar un nuevo modelo de resolución de conflictos de forma abrupta y desde arriba. Sabían que la comunidad académica, acostumbrada al debate y al pensamiento crítico, rechazaría cualquier imposición. En cambio, optaron por una implementación gradual, apoyándose en relaciones ya existentes, facilitando el diálogo y construyendo confianza antes de pedir adhesión. El resultado fue una adopción más sólida y duradera. No porque el modelo fuera diferente, sino porque la forma de presentarlo respetó la cultura de quienes lo iban a vivir.

La misma lógica aplica en América Latina, donde la confianza se construye en gran medida desde los vínculos y la cercanía. Desarrollar una estrategia de partes interesadas —identificar quiénes son los actores clave, cuál es su percepción actual de RR.HH. y cómo cultivar embajadores internos— es el punto de partida para cualquier transformación real de la función.

Aprender a celebrar lo que funciona

Durante mucho tiempo, RR.HH. fue el departamento al que se acudía cuando algo salía mal. Las malas noticias —conflictos, despidos, sanciones, incumplimientos— ocupaban el espacio visible de la función. Las buenas, en cambio, pasaban desapercibidas o se comunicaban de forma tímida.

Eso está cambiando. Los equipos de personas y cultura más eficaces están aprendiendo a medir y visibilizar su impacto positivo: procesos de onboarding que reducen la rotación temprana, programas de desarrollo que impactan en la retención, culturas que se construyen con consistencia y propósito. El trabajo existe. El reto es contarlo.

Aquí, los equipos de marketing y comunicación interna son aliados naturales que RR.HH. todavía no aprovecha suficientemente. Saben cómo construir mensajes, elegir canales y crear narrativas que conecten. Colaborar con ellos no es una debilidad; es inteligencia estratégica.

El poder de contar historias reales

Los datos convencen a quien ya está convencido. Las historias convierten a los escépticos.

Una narrativa efectiva no depende de presentaciones llenas de métricas. Depende de mostrar, de forma concreta y humana, cómo se ve en la práctica aquello que RR.HH. impulsa. Un vídeo en el que un empleado cuenta cómo aplicó uno de los valores de la empresa en una situación real. Un caso de estudio que documenta cómo un programa de liderazgo transformó la dinámica de un equipo. Un reconocimiento externo que da visibilidad al trabajo que se hace puertas adentro.

Este tipo de contenido genera algo que las cifras no logran por sí solas: empatía, credibilidad y orgullo de pertenencia. Y desde ahí, la confianza empieza a construirse de otra manera.

La reputación también se gestiona

RR.HH. ofrece un valor enorme a las organizaciones. Pero ese valor no se defiende solo. Si la función no aprende a comunicarlo con claridad, consistencia y convicción, otros lo definirán en su lugar —y probablemente lo harán mal.

La Encuesta de Confianza de PwC Chile 2025 lo confirma con datos locales: mientras el 80 % de los directivos dice que la confianza es una prioridad para su organización, solo el 39 % de los colaboradores comparte esa percepción. Una brecha de 41 puntos que habla, precisamente, de la distancia entre lo que se hace y lo que se comunica.

Adoptar lo mejor de las relaciones públicas —escucha activa, mensajes adaptados, celebración de logros, narrativas que conectan— no es un ejercicio de vanidad institucional. Es una condición necesaria para que RR.HH. pueda hacer lo que de verdad importa: influir en la cultura, acompañar a las personas y contribuir al negocio desde un lugar de autoridad real.

La reputación de RR.HH. no se resuelve con una campaña. Es el resultado de una forma de trabajar, de comunicar y de relacionarse que se construye conversación a conversación, decisión a decisión. El potencial está ahí. Ya no hay excusa para seguir ocultándolo.

REFERENCIAS
  • Crucial Learning y ackLabs, encuesta a 1.000 empleados (España, 2023).
  • PwC, Encuesta de Confianza 2024 (Colombia).
  • PwC, Estudio de Confianza 2025 (Chile).
Autor/a: Carolina Maliqueo
Directora +RedRH

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