Un cambio en las motivaciones laborales
Durante años, se asumió que el mayor interés de las mujeres al buscar empleo era acceder a horarios flexibles para conciliar trabajo y vida personal. Sin embargo, el último estudio realizado por Trabajando.com -empresa asociada a la Red- evidencia un cambio sustancial: el 51,5% de las mujeres prioriza oportunidades de desarrollo y formación profesional, mientras que solo el 23,2% considera la conciliación como principal motivación al momento de postular.
Estos resultados se obtuvieron a partir del análisis de postulaciones dentro de la plataforma, revelando cómo las aspiraciones de las mujeres chilenas han evolucionado. Categorías como salud (3,4%), cuidados (10,6%) y equidad (5,9%) aparecen muy por debajo del interés por crecer profesionalmente.
Desde la estrategia funcional al desarrollo con propósito
Bárbara Kübler, Chief Human Resources Officer de Talana, explica que “las mujeres están cada vez menos dispuestas a ocupar empleos meramente operativos o de soporte y buscan entornos donde su capital humano, académico y experiencial sea valorado”. Agrega que esta transformación tiene raíces socioculturales, sobre todo en generaciones más jóvenes que crecieron viendo la educación superior como una herramienta clave para la autonomía.
Francisco González, gerente general de Vertical Hunter, también señala que esta búsqueda de proyección responde a barreras estructurales persistentes. “Las mujeres compiten con más obstáculos en el mercado laboral, por lo que priorizar el desarrollo profesional es una estrategia para asegurar estabilidad y crecimiento”.
Claves para atraer y fidelizar talento femenino
Expertos coinciden en que las empresas deben reformular sus estrategias si quieren atraer y retener talento femenino calificado. Esto implica avanzar hacia políticas de formación continua, estructuras de carrera claras y meritocráticas, y beneficios que vayan más allá de lo tradicional. De hecho, un estudio de McKinsey & LeanIn.org señala que el 43% de las mujeres que renuncian a sus empleos lo hacen por falta de oportunidades de desarrollo.
María Jesús García-Huidobro, gerenta de desarrollo y negocios de Trabajando.com, destaca que “las empresas que invierten en formación, trayectorias de crecimiento y redes de apoyo estarán mejor posicionadas para atraer talento femenino”.
¿Estamos escuchando lo que ellas buscan?
Aunque las aspiraciones están cambiando, aún persisten brechas en la realidad organizacional. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en Chile sólo el 22% de los cargos de alta dirección son ocupados por mujeres, pese a que representan la mayoría entre quienes egresan de la universidad. Esta brecha evidencia que aún queda mucho por avanzar.
Desde la Red de Recursos Humanos valoramos los datos que permiten tener visibilidad sobre los intereses de la fuerza laboral femenina y refuerzan la necesidad de que las organizaciones escuchen, comprendan y evolucionen sus estrategias de atracción y desarrollo.




