El estudio EY Work Reimagined 2024 revela que más de un tercio de los trabajadores chilenos evalúa activamente cambiar de empleo durante el próximo año. Una cifra superior al promedio global, que plantea desafíos urgentes en retención, liderazgo y cultura para las organizaciones del país.
La rotación de talento ha dejado de ser un fenómeno cíclico para convertirse en una preocupación estructural. Así lo confirma el estudio EY Work Reimagined 2024, que muestra que un 38% de los trabajadores en Chile está considerando cambiar de empleo en los próximos 12 meses. Esta cifra supera el promedio global (34%) y latinoamericano (33%), y refleja un nivel sostenido de disconformidad o búsqueda activa de mejores condiciones, propósito o bienestar laboral.
El informe —que recoge la visión de más de 16.000 personas a nivel mundial, incluyendo 250 trabajadores y 25 empleadores en Chile— entrega una radiografía completa sobre cómo están cambiando las expectativas laborales, qué factores inciden en la permanencia o salida de un trabajador, y qué tan preparados están los líderes para responder a estos nuevos desafíos.
Principales hallazgos para Chile: una radiografía a las expectativas del talento
Los resultados para Chile muestran una brecha clara entre lo que las personas esperan de sus empleadores y lo que efectivamente experimentan en su día a día. El estudio identifica tres ejes principales que están marcando la relación trabajador-organización:
- Remuneración y beneficios:
Un 28% de los trabajadores chilenos declara que su compensación total —remuneración base más beneficios— no satisface sus necesidades actuales, frente a un 22% a nivel global. Este dato, en el contexto de una economía con inflación acumulada y altos costos de vida, se convierte en un factor decisivo a la hora de evaluar la continuidad laboral. La percepción de inequidad salarial, sumada a la falta de ajustes o beneficios alineados a las etapas de vida, puede acelerar la rotación, especialmente en perfiles jóvenes o con alta movilidad. - Flexibilidad laboral:
El 66% de los empleados en Chile prefiere un esquema híbrido de trabajo, con al menos dos a tres días remotos por semana. Esta cifra está en línea con la tendencia global, pero pone de relieve una expectativa que ya no se percibe como beneficio, sino como estándar mínimo. Las organizaciones que aún operan bajo esquemas rígidos corren el riesgo de volverse menos competitivas para el talento, en especial en sectores como tecnología, servicios profesionales y áreas administrativas. - Cultura organizacional:
Solo el 26% de los trabajadores en Chile siente que la cultura laboral de su empresa ha mejorado en el último año, un porcentaje inferior al promedio regional (31%) y global (34%). Esta percepción habla de una distancia entre los cambios organizacionales formales y las vivencias cotidianas de las personas. Aunque muchas empresas han adoptado nuevas políticas y herramientas, el desafío está en lograr que esos esfuerzos sean percibidos como genuinos y sostenidos, y no como reacciones pasajeras.
¿Qué pueden hacer las organizaciones?
La llamada “guerra por el talento” ya no se libra solamente con sueldos o beneficios llamativos. El estudio de EY confirma que las personas valoran entornos que les permitan crecer, equilibrar su vida personal, y sentirse parte de culturas laborales con propósito. Algunas acciones clave para avanzar en esa dirección incluyen:
- Evaluar y rediseñar la propuesta de valor al empleado (EVP), con base en datos y escucha activa.
- Fortalecer el rol de los líderes como facilitadores del bienestar, la claridad y el desarrollo profesional.
- Generar espacios de retroalimentación constante, donde la experiencia laboral sea monitoreada y mejorada.
- Reforzar la confianza como eje de la cultura, especialmente en contextos híbridos o distribuidos.
Una mirada desde la Red
Desde la Red de Recursos Humanos, vemos este tipo de estudios como una oportunidad para reflexionar y actuar. En un entorno laboral que cambia rápidamente, las organizaciones necesitan construir culturas más adaptables, humanas y conectadas con las verdaderas motivaciones de su gente. Porque retener talento no es convencer a alguien de quedarse, sino construir un entorno donde quiera quedarse.
Desde nuestro Observatorio de RR.HH, Matías González, Líder ODRH de la Red enfatizó:
“El contexto laboral vigente es uno que en muchos casos parece evolucionar de una manera más lenta que las demandas de ciertos grupos de la población trabajadora. Entre estos, lo dicho es especialmente cierto para grupos como la vigente “Generación Millenial” y la emergente “Generación Z”. Para dichos conglomerados, el trabajo ya no es sinónimo de una actividad para el mero cumplimiento de actividades productivas, sino que es visto como un ámbito de alta relevancia que fija deberes y expectativas hacia los empleadores para la construcción de espacios que otorguen ventajas en esferas como lo socioemocional, lo moral y lo profesional”.






