Desafíos del liderazgo en la era de lA

11 de diciembre de 2025

La necesidad de líderes más inteligentes para máquinas inteligentes

Según un reciente informe del McKinsey Global Institute, el 64% de los encuestados afirma que la inteligencia artificial (IA) facilita la innovación en sus organizaciones. Sin embargo, solo el 39% reporta un impacto tangible en el EBIT empresarial.

Esta brecha evidencia que el éxito de la IA no depende solo de la tecnología, sino también de otras variables, como el liderazgo que la implementa y gestiona. La IA ofrece una oportunidad sin precedentes para que los líderes redefinan la manera en que las organizaciones operan, innovan y generan valor. Pero para aprovechar todo su potencial, es imprescindible una transformación profunda en el propio concepto de liderazgo.

El nuevo liderazgo en la era de la IA

Durante el Foro Económico Mundial de Davos 2025, se observó una tendencia clara: la conversación sobre IA tiende a enfocarse en la tecnología, dejando en un segundo plano las implicancias humanas. Este sesgo ha conducido a una profunda transformación del concepto de liderazgo.En un contexto marcado por la irrupción de la inteligencia artificial, ya no basta con líderes especialistas en sus áreas. Hoy, se espera que actúen como verdaderos conectores: personas capaces de unir ideas, fomentar la colaboración interdisciplinaria y orientar los esfuerzos hacia un propósito común. En este entorno, la agilidad es relevante, pues los líderes deben adaptarse rápidamente y guiar a sus equipos hacia la innovación constante.

Humanizar la inteligencia artificial para un impacto sostenible

 

Para lograr que la inteligencia artificial genere un impacto positivo y duradero, es fundamental que su desarrollo esté guiado por valores humanos desde el inicio. Así lo sostiene Lila Ibrahim, directora de operaciones de Google DeepMind, quien enfatiza la responsabilidad de los líderes en integrar la humanidad en cada fase del diseño e implementación de la IA. Según Ibrahim, “si queremos que la IA beneficie a las personas, debemos incorporar humanidad en todo lo que hacemos”.

La irrupción de la inteligencia artificial en las organizaciones ha permitido transformar los flujos de trabajo, con el objetivo de eliminar tareas poco satisfactorias y permitir que las personas se concentren en desafíos más enriquecedores. La colaboración es un motor fundamental en este proceso de innovación. Lila Ibrahim destaca que “la magia surge cuando se une a la gente para impulsar la innovación”, subrayando la importancia de las conexiones humanas para el cambio. Aunque la IA optimiza procesos, el verdadero avance proviene de la interacción interdisciplinaria entre personas.

El paradigma tradicional, que situaba primero los roles humanos y luego añadía tecnología, está siendo reemplazado. Ahora, las organizaciones deben partir de las capacidades de la IA y determinar dónde la experiencia humana aporta mayor valor. El equilibrio entre eficiencia tecnológica y aporte humano es clave, pues son las relaciones y la sinergia las que impulsan la innovación.

Los límites de la inteligencia artificial en la gestión humana

 A pesar de los avances, la IA no puede emular experiencias personales ni gestionar crisis con la sensibilidad necesaria, y carece de capacidad para construir vínculos emocionales profundos. Como señala Lila Ibrahim: «Las computadoras no son mágicas. Los profesores sí». Esto enfatiza el valor insustituible de quienes pueden aportar humanidad y creatividad en contextos complejos, como la docencia o el liderazgo social. En escenarios de desastres o alta incertidumbre, la intervención humana sigue siendo esencial.  Por ahora, la IA no posee comprensión contextual ni sensibilidad emocional para abordar estos desafíos. En tales ámbitos, el criterio humano, la empatía y la capacidad de reacción resultan insuperables, manteniendo a las personas como protagonistas en la toma de decisiones.

Redefinición de roles y procesos en la era de la IA lo que un líder debe saber.

La integración de la inteligencia artificial en las organizaciones exige revisar profundamente los procesos existentes. Se debe analizar cada etapa operativa para identificar dónde la IA puede aportar eficiencia, eliminando tareas repetitivas y liberando a las personas para que se enfoquen en retos más significativos. Definir los roles humanos solo tiene sentido una vez identificadas las áreas donde la IA puede contribuir. La experiencia y criterio de las personas siguen siendo esenciales, especialmente en ámbitos que requieren creatividad, empatía y decisiones complejas. Así, una vez equilibrados los aportes de la IA y la intervención humana, las organizaciones podrán redefinir los perfiles profesionales y competencias necesarias para la era digital, asegurando que la tecnología potencie el valor humano. Un desafío donde el liderazgo debe hacerse participe.

Liderazgo y humanidad en la era de la inteligencia artificial

En esta línea el Foro Económico Mundial de Davos 2025 algunas de las principales conclusiones que este encuentro dejo en materia de liderazgo:

  • Liderazgo redefinido: El rol del líder evoluciona: ya no basta con ser experto técnico, sino que se requiere ser un facilitador colaborativo, capaz de conectar personas e ideas. La innovación y el trabajo interdisciplinario florecen en entornos donde los líderes pueden articular visiones compartidas y fomentar la colaboración.
  • Integración ética de la IA: La adopción responsable de la inteligencia artificial demanda priorizar la humanidad y la colaboración interdisciplinaria. Las organizaciones que integren la IA de manera ética, centrada en las personas, liderarán el avance tecnológico. El desarrollo de soluciones debe guiarse por valores que fortalezcan el bienestar colectivo y la cooperación.
  • Equilibrio entre eficiencia y humanidad: La IA puede gestionar tareas repetitivas y optimizar procesos, permitiendo a los empleados dedicarse a desafíos significativos. Sin embargo, la creatividad humana y la inteligencia emocional siguen siendo hasta ahora irremplazables. Mantener este equilibrio es fundamental para que la tecnología potencie, y no sustituya, el aporte humano.
  • La importancia de la empatía: En la actualidad, el trabajo emocional y las conversaciones significativas son habilidades esenciales de liderazgo. La empatía permite a los líderes comprender y acompañar a sus equipos, generando confianza y respeto, y resulta crucial para guiar a las organizaciones en momentos de transformación.
  • Fortalezas exclusivamente humanas: Las experiencias vividas, la construcción de relaciones profundas y la gestión de crisis distinguen a los seres humanos. En situaciones de incertidumbre, la intervención humana aporta sensibilidad y criterio para tomar decisiones con impacto en personas y organizaciones.
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El desafío de los líderes en la transformación digital

Mientras la IA transforma el entorno laboral, la pregunta central ya no es qué puede hacer la tecnología, sino cómo los líderes pueden utilizarla responsablemente para potenciar el ingenio humano. Aquellos que logren equilibrar eficiencia tecnológica y humanidad diferenciarán a sus organizaciones y promoverán innovación y transformación.

Los límites infranqueables de la inteligencia artificial

Existe una frontera clara entre lo que la IA puede y debe hacer, y lo que es territorio exclusivamente humano.  La IA carece de tres capacidades críticas que definen la experiencia humana:

  1. Sabiduría experiencial: El conocimiento tácito acumulado a través de vivencias personales que informa el juicio en situaciones ambiguas.
  2. Inteligencia emocional genuina: La capacidad de sentir, no solo simular, empatía y compasión en momentos críticos.
  3. Creatividad disruptiva: El salto intuitivo que conecta ideas aparentemente no relacionadas para crear innovación radical.

El imperativo de la transformación organizacional

El éxito de la IA depende más de la preparación estratégica, cultural y metodológica que de la tecnología en sí. Para lograrlo, es necesario:

  • Auditar y rediseñar procesos antes de automatizar
  • Mapear capacidades de IA contra puntos de dolor organizacional
  • Identificar roles humanos críticos que crean ventaja competitiva
  • Desarrollar nuevas competencias alineadas con la simbiosis humano-IA

Este enfoque sistemático asegura que la tecnología amplifique, y no desplace, el valor humano en las organizaciones.

Cómo abordar la integración de la IA

El desafío para los líderes actuales no es si adoptar la IA, sino cómo hacerlo potenciando y preservando la esencia humana de sus organizaciones.  A continuación, una ruta para seguir.

Las cinco competencias del líder en la era IA:

  • Pensamiento sistémico: Capacidad de ver conexiones invisibles entre tecnología, personas y procesos.
  • Agilidad cognitiva: Alternar fluidamente entre pensamiento estratégico y ejecución táctica.
  • Inteligencia cultural: interactuar con la diversidad global manteniendo cohesión organizacional.
  • Coraje ético: Tomar decisiones difíciles cuando los valores chocan con las métricas.
  • Vulnerabilidad auténtica: Admitir incertidumbre y aprender públicamente de los fracasos.

Preguntas para la reflexión estratégica

Al transitar hacia la transformación digital, las organizaciones deben considerar:

  • Si la IA es una herramienta de evolución, ¿Qué procesos están listos para ser amplificados y cuáles requieren una transformación radical?
  • ¿Cómo se está preparando a los líderes para dirigir equipos híbridos humano-IA?
  • ¿Qué indicadores se usarán para medir el éxito más allá de la eficiencia operacional?
  • ¿Cuál es la estrategia para preservar y fortalecer la cultura organizacional durante la transformación digital?

Conclusión: 

A medida que las máquinas ganan inteligencia, el valor de lo humano no se reduce: se amplifica. Los líderes que comprendan y actúen desde esta verdad no solo atravesarán la revolución de la IA, sino que marcarán el rumbo del futuro del trabajo. La cuestión ya no es si la inteligencia artificial transformará la industria —porque ya lo está haciendo—, sino si serás quien conduzca esa transformación o quien sea conducido por ella.

Carolina Maliqueo
Directora de +RedRH

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