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16 de octubre de 2026

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Salud mental en el trabajo: del beneficio a una cultura de cuidado

16 de octubre de 2026

La salud mental se ha convertido en uno de los principales desafíos del mundo laboral. Factores económicos, tecnológicos y organizacionales están modificando la experiencia de las personas y obligando a las áreas de Recursos Humanos a mirar el bienestar desde una perspectiva cada vez más amplia.

Y no es menor, el presente del talento chileno es uno de bastante incertidumbre. El Termómetro de Salud Mental ACHS-UC muestra que el temor a perder el empleo alcanzó un 24,7%, aumentando 5,3 puntos porcentuales respecto del año anterior. Además, un 23,3% de las personas declara sentirse altamente estresada ante la posibilidad de que la automatización o la inteligencia artificial afecten su estabilidad laboral o la de algún integrante de su hogar.

La presión económica también forma parte del escenario. De acuerdo con Randstad Workmonitor 2026, un 41% de los talentos en Chile ha asumido un segundo empleo, entre otros factores, para hacer frente al aumento del costo de vida.

Estas preocupaciones no quedan necesariamente fuera del lugar de trabajo. Pueden influir en la motivación, el compromiso, las relaciones y la forma en que las personas enfrentan su jornada diaria.

En Randstad Chile, seguimos de cerca estas transformaciones, compartiendo datos, tendencias y análisis que ayudan a comprender cómo está cambiando la experiencia laboral y cuáles son los desafíos que enfrentan hoy las organizaciones y sus talentos.

El bienestar ya forma parte de las expectativas del talento

En este contexto, la salud mental está ganando peso dentro de lo que las personas esperan de sus empleadores. Según Workmonitor, el 64% de los talentos en Chile considera relevante que su empleador entregue apoyo a la salud mental.

El dato refleja un cambio importante, donde el bienestar comienza a ser percibido no sólo como un beneficio adicional, sino como parte de una experiencia laboral que las organizaciones deben ser capaces de gestionar y entregar a sus colaboradores.

Desde las empresas también existen señales de esta transformación. HR Trends 2026 muestra que garantizar la salud mental de los trabajadores aparece entre los principales desafíos de Recursos Humanos para el 30% de las compañías en Chile.

Además, un 23% de las organizaciones declara ofrecer apoyo psicológico, frente al 19% registrado en 2024 y 2025, mientras que un 26% cuenta con programas o herramientas de apoyo a sus trabajadores.

El desafío para RR.HH. va más allá de los beneficios

Contar con programas de bienestar, asistencia psicológica o iniciativas de apoyo es un avance, pero difícilmente puede ser la única respuesta.

La experiencia cotidiana también importa. Una organización puede ofrecer beneficios de salud mental y, al mismo tiempo, tener equipos expuestos a sobrecarga, dificultades para desconectarse, baja autonomía o liderazgos poco accesibles.

Por eso, una parte relevante del desafío para Recursos Humanos consiste en mirar cómo se organiza y se vive el trabajo.

La distribución de cargas, la claridad de roles, la flexibilidad, la posibilidad de expresar dificultades y la calidad de las relaciones dentro de los equipos pueden transformarse en factores que protejan el bienestar o, por el contrario, aumenten la tensión.

Liderar también implica saber acompañar

Los líderes ocupan una posición especialmente relevante porque mantienen una relación cotidiana con los equipos y muchas veces son quienes primero pueden detectar cambios sostenidos en la motivación, el comportamiento o la participación.

Sin embargo, acompañar no significa convertir a las jefaturas en especialistas en salud mental. Su rol está más relacionado con escuchar, generar confianza, gestionar adecuadamente las cargas de trabajo y saber cuándo orientar a una persona hacia los canales de apoyo correspondientes.

Para que esto ocurra, las organizaciones también necesitan entregar herramientas a quienes lideran. Desarrollar habilidades de conversación, escucha y gestión de equipos puede ser tan importante como disponer de programas específicos de bienestar.

De iniciativas aisladas a una cultura de cuidado

La salud mental plantea una oportunidad para que las áreas de Recursos Humanos amplíen la conversación: pasar de preguntarse únicamente qué beneficio ofrecer a cuestionarse también qué tipo de experiencia laboral están construyendo.

Programas de apoyo, flexibilidad y acompañamiento profesional pueden formar parte de esa respuesta. Pero también lo hacen los liderazgos saludables, las cargas sostenibles, los espacios de conversación y una cultura donde expresar una dificultad no sea percibido como una debilidad.

Porque una cultura de bienestar no comienza cuando aparece una crisis. Se construye diariamente, en la forma en que las organizaciones diseñan el trabajo, lideran a sus equipos y escuchan a sus personas.

Autor/a: Bárbara Cisterna
Directora de Grandes Cuentas de Randstad Chile

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