La Red de RRHH convocó a más de 80 gerentes y ejecutivos de primer nivel en un seminario que marcó un punto de inflexión en el debate sobre inteligencia artificial y gestión de personas. El evento, realizado en las instalaciones de Microsoft en Santiago de Chile de 8:00 a 11:30 horas, reunió a referentes como Wilson Pais, Director Cloud & Digital Ecosystems de Microsoft; Cecilia Darquier, HR Business Manager Americas Enterprises de Microsoft; Marcelo Solari, CEO de Kibernum; y Justo Vargas, Co-founder y CMO de Unlearni, en un encuentro que reveló que la IA no es una tendencia pasajera, sino un imperativo estratégico que redefine el rol de RRHH en las organizaciones.
Ilia González, directora ejecutiva de la Red de RRHH, dio la bienvenida destacando la importancia de este diálogo en un momento crucial para la profesión. La moderación estuvo a cargo de Rodrigo González P., profesor de la Facultad de Economía de la Universidad de Chile, quien condujo una conversación que trascendió lo tecnológico para adentrarse en lo estratégico y lo humano.
La Innovación sigue siendo humana
Wilson Pais abrió el debate con una tesis provocadora: «La innovación no sucede en las máquinas, sucede en las personas». Su presentación sobre «Inteligencia Artificial: Desafíos y Aprendizajes para HR» desmanteló el mito del reemplazo tecnológico y posicionó la IA como una extensión del talento humano.
«Las herramientas digitales permiten recuperar habilidades, cumplir sueños y democratizar el acceso a capacidades antes inaccesibles», afirmó Pais, quien presentó el modelo de copilotos digitales de Microsoft como una alternativa a los autopilotos que muchas organizaciones temen. La clave, según el ejecutivo, está en mantener el control humano y diseñar sistemas que acompañen, no que sustituyan.
Pais identificó tres fases evolutivas en la adopción tecnológica: humanos empoderados por asistentes, colaboración con agentes digitales especializados, y agentes autónomos que ejecutan tareas por sí mismos. Cada fase requiere competencias distintas, pero todas convergen en una habilidad crítica: el pensamiento crítico. «En un mundo saturado de respuestas, lo más valioso es la capacidad de formular buenas preguntas», sentenció.
El directivo también advirtió sobre los riesgos éticos y de seguridad, subrayando que la calidad de la IA depende de los datos con que se entrena y que su implementación debe estar guiada por valores humanos y supervisión constante.
De la teoría a la práctica: El caso Microsoft
Cecilia Darquier llevó el debate al terreno de la implementación concreta. En su ponencia «Un Ecosistema HR Preparado para la IA», compartió más de un año de aprendizajes en la transformación digital de Recursos Humanos en Microsoft, demostrando que la adopción tecnológica es ante todo un desafío cultural.
«La clave está en aprender haciendo, adaptarse en tiempo real y nivelar conocimientos entre equipos con distintas madurez digital», explicó Darquier, quien presentó un modelo práctico de diseño de prompts que ya es estándar en su organización. Este modelo de cinco componentes —rol, objetivo, audiencia, parámetros de salida y contexto— permite obtener respuestas más precisas y adaptadas a cada necesidad.
Las aplicaciones concretas que compartió incluyen desde resúmenes automáticos de correos y análisis de uso del tiempo, hasta agentes inteligentes especializados que actúan como coaches o asistentes de planificación. Pero el elemento diferenciador fue la gamificación: concursos de 30 días con actividades diarias que combinan trabajo, desarrollo personal y bienestar, generando adopción desde la práctica comunitaria.
Particularmente revelador fue el análisis de estilos de trabajo con IA, que clasifica perfiles —analizador, planificador, colaborador o innovador— y sugiere mejoras personalizadas. «El mayor desafío no es tecnológico, sino humano», advirtió Darquier. «Se requiere enfrentar el cambio con curiosidad, vulnerabilidad y ganas de aprender».
Un dato contundente respaldó su presentación: Microsoft analizó a más de 31.000 personas en 31 países, identificando el surgimiento del «jefe de agentes», un nuevo rol que lidera sistemas inteligentes para resolver tareas complejas. Este hallazgo anticipa una reorganización profunda del trabajo, donde los organigramas tradicionales ceden paso a modelos orientados a resultados, similares a las producciones cinematográficas.
El Imperativo estratégico: Convergencia o Irrelevancia
Marcelo Solari, CEO de Kibernum, abordó la dimensión organizacional con su ponencia «Algoritmos y Emociones: Negocios con IA Hechos por Personas». Su mensaje fue directo: la separación entre el mundo de las personas y el mundo tecnológico es una anomalía que las organizaciones ya no pueden permitirse.
«La integración de ambos mundos es esencial para avanzar en la transformación organizacional», afirmó Solari, quien planteó que la responsabilidad de comprender el fenómeno tecnológico es colectiva y no puede ser delegada a un área o experto. «No basta con tener un área de IA. La comprensión profunda es clave para una adopción estratégica».
El CEO de Kibernum identificó cinco desafíos críticos para RRHH: comprender el fenómeno tecnológico más allá de lo operativo; reconocer el carácter generativo de la IA, capaz de crear lo no previsto; justificar inversiones desde el modelo de negocio, no solo desde la eficiencia; liderar la habilitación digital como práctica cotidiana; y co-diseñar la gobernanza del talento y la tecnología de forma articulada.
Solari fue especialmente enfático en advertir contra la tentación de simplificar el fenómeno: «No se trata solo de licencias o fondos. Hay una oportunidad histórica para que la gerencia de personas lidere una revolución en la valorización del talento humano en empresas aumentadas».
«Su metáfora final sintetizó su visión: existen quienes sólo ven obstáculos, quienes ven el horizonte sin entenderlo, y quienes logran avanzar. «La gerencia de personas debe ser esa tercera figura que ve, comprende y actúa», concluyó, advirtiendo también sobre los riesgos éticos y de seguridad que implica una gestión irresponsable de estos sistemas, como casos de suplantación de identidad y uso fraudulento de agentes digitales.
Quick Wins: De la teoría a la acción inmediata
Justo Vargas cerró el panel principal con una presentación que llevó el pragmatismo al extremo. En «Quick Wins para Implementar IA en Recursos Humanos», el Co-founder y CMO de Unlearni demostró que la transformación no requiere grandes inversiones iniciales ni años de preparación.
Vargas presentó el proyecto de Licencia Online con Unlearni, una academia cooperativa de 55 profesionales que busca transformar la capacitación corporativa desde un enfoque colaborativo, ágil y centrado en la experiencia práctica. «Una nueva forma de reaprender en las organizaciones», definió.
Los números que compartió son contundentes: en su rol como vicepresidente de tecnología en una empresa global, la implementación de IA generó un ahorro del 20% del tiempo en tareas operativas. En Chile, estudios indican que la IA puede acelerar tareas diarias en un 48%, lo que equivale a un 12% del PIB. «La capacidad de reaprender rápidamente será clave en esta nueva era», advirtió.
Vargas estableció una distinción crucial entre asistentes y agentes, usando una metáfora de Futurama: «Una cabeza sin manos es un asistente que responde solicitudes; con manos, es un agente que ejecuta acciones». Esta diferencia define el salto cualitativo de la IA en RRHH.
El dato sobre adopción es revelador: del 58% al 72% en un año. Sin embargo, solo el 1% de los asistentes tenía una política de datos clara. «Se invita a formar parte del 92% que planea invertir en IA y del 35% que invierte en sí mismo», retó a la audiencia.
El caso IKEA ilustró el potencial: la empresa reemplazó tareas simples de call center con IA, pero reubicó a 8.500 personas como consultores virtuales de diseño. Resultado: 1.400 millones en ingresos adicionales. «La IA no sustituye talento humano, lo potencia», enfatizó Vargas.
La demostración práctica fue el momento cumbre: Vargas creó en vivo un agente conversacional para onboarding de nuevos empleados, alimentado con documentos y procesos internos, capaz de responder dudas frecuentes y guiar la integración. «El proceso es simple y puede configurarse desde una interfaz conversacional. Los agentes permiten interactuar con IA sin necesidad de ser expertos», concluyó.
Visiones complementarias: Optimización, Reimaginación y Transformación
El seminario contó además con la participación de Felipe Rodríguez, Gerente Comercial de SEIDOR, quien abordó cómo optimizar y automatizar los procesos de onboarding y selección con IA, aportando una perspectiva centrada en la eficiencia operativa.
Felipe Cuadra, Cofundador y CHRO de Rankmi, presentó una visión disruptiva sobre el fin del software de gestión de personas, proponiendo una mirada hacia la nueva era de HR: personas más IA, donde la tecnología se disuelve en la experiencia humana.
José Manuel Morales, Socio Fundador y CEO de Brinca, llevó la conversación desde la adopción hacia la transformación, con un mensaje urgente: «El momento de la IA es ahora». Su presentación subrayó que la ventana de oportunidad para liderar el cambio es limitada.
El llamado al liderazgo adaptativo
Estefanía Canosa, US Enterprise Human Resources Director de Microsoft, cerró la actividad con una invitación contundente a los líderes de RRHH: mirar la IA desde la perspectiva de estrategia, re-imaginar e innovar en recursos humanos.
«Para ello, deben ser los primeros en ser usuarios y entender y comprender cómo usar la tecnología, de qué se trata, y repensar la estrategia de mi área de RRHH: cómo repensamos las estructuras, los roles», planteó Canosa. Su diagnóstico fue certero: «Hoy ya la preocupación es cómo acelerar estos procesos, porque lo que estamos viviendo no tiene respuesta para ello. Necesitamos un liderazgo adaptativo», concluyó, invitando a los HR a ser protagonistas de esta transformación.
La nueva oferta de valor de RRHH
El seminario dejó en evidencia que la inteligencia artificial no es un tema tecnológico que RRHH debe acompañar, sino un imperativo estratégico que debe liderar. La convergencia entre personas y tecnología exige un cambio de mentalidad en los ejecutivos de gestión de personas: de administradores del talento a arquitectos de ecosistemas aumentados.
Los desafíos son claros: liderar la adopción tecnológica con sentido, medir resultados y visibilizar el impacto, superar la resistencia al cambio, integrar áreas y flujos de trabajo con IA, y diseñar experiencias significativas para los colaboradores. Pero también lo son las oportunidades: nunca antes hubo una posibilidad tan potente para acelerar el aprendizaje técnico y cultural, automatizar lo repetitivo y liberar el talento para tareas de mayor valor.
Como sintetizó Wilson Pais, la nueva interfaz es el lenguaje humano. La tecnología está lista para convivir con lo humano, pero requiere protocolos, apertura y gobernanza. Como advirtió Marcelo Solari, RRHH debe presentar una oferta clara a inversionistas: habilitar, entrenar y amplificar el talento humano con tecnología. Y como demostró Justo Vargas, la implementación puede comenzar hoy mismo.
La pregunta ya no es si la IA transformará Recursos Humanos, sino si Recursos Humanos liderará esa transformación. El seminario de la Red de RRHH demostró que algunos ya comenzaron el camino. El resto debe decidir si se suma o se queda observando.







