Como Jefa de Selección en People & Change, he podido ver cómo el desempeño y la motivación de un profesional dependen en gran medida de encontrar el lugar adecuado para desplegar sus talentos. No se trata solo de tener las competencias técnicas, sino de lograr ese equilibrio entre las habilidades personales, los desafíos del cargo y la cultura organizacional. Ese punto de encuentro es lo que en psicología llamamos flow.
¿Qué entendemos por flow?
El flow es un estado de concentración plena y disfrute en el que la persona siente que lo que hace tiene sentido, que está utilizando al máximo sus capacidades y que el tiempo fluye sin esfuerzo. De hecho, cuando alguien está en flow, suele perder la noción del tiempo, como le ocurre a un músico cuando toca un instrumento o a un artista cuando pinta un cuadro. En ese estado, la motivación aumenta de forma natural, la atención se agudiza y el equilibrio emocional se fortalece.
¿Cómo llegamos al flow en el trabajo?
Para alcanzar este estado, necesitamos que las tareas representen un reto estimulante, pero que no generen sobrecarga; que existan objetivos claros, retroalimentación oportuna y un entorno que favorezca la concentración y el propósito.
El rol del match en los procesos de selección
En People & Change entendemos que parte de nuestro trabajo es justamente facilitar ese match entre candidatos y empresas. No se trata solo de cubrir un puesto, sino de asegurar que la persona encuentre un espacio donde pueda desplegar su potencial y alcanzar ese estado de flow. Cuando esto ocurre, no solo se benefician los colaboradores, también las organizaciones logran mayor compromiso, productividad y bienestar en sus equipos.
Hablar de flow en el trabajo es hablar de motivación auténtica, de atención enfocada y de equilibrio emocional. Como consultora, buscamos que cada proceso de selección sea una oportunidad de generar ese encuentro entre lo que las personas tienen para dar y lo que las empresas necesitan para crecer. Porque cuando logramos ese match, el resultado va mucho más allá de una buena contratación: se traduce en experiencias laborales significativas y sostenibles en el tiempo.




